Antón e Iboleón, Manuel Biografia

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Manuel Antón e Iboleón

Capitán de navío de la Real Armada Española.

Cruz de la Real y Militar Orden de San Fernando de 1ª clase. 18 de octubre de 1899.

Orígenes

Vino al mundo en Ferrol el 21 de septiembre de 1850, fueron sus padres don Manuel Antón y Castillo y doña Emilia Iboleón y Bosch, bautizado el siguiente 22 en la parroquia de San Julián.

Hoja de Servicios

Sentó plaza de aspirante en el Colegio Naval Militar el 7 de julio de 1864 con trece años de edad. Expediente N.º 5.933. El 4 de enero de 1866 fue graduado de guardiamarina de 2ª clase, pasando a embarcar navegando por las costas españolas, norteafricanas y un viaje a las Antillas. En 1869 ascendió a guardiamarina de 1ª clase, para sus prácticas de mar desde el principio estuvo embarcando sucesivamente en la corbeta Villa de Bilbao (en dos ocasiones) navío Rey don Francisco de Asís, fragatas Esperanza y Asturias, vapor Colón y fragata Blanca, estando en Montevideo en 1870 se le llamó a la península, Cádiz, pasando con holgura el examen final entregándole el despacho de alférez de navío el 3 de enero de 1871.

Se le destinó al Arsenal de Ferrol hasta el 1 de octubre seguido, por embarcar en la corbeta Ferrolana, donde permaneció hasta el 26 de diciembre, al recibir la orden de trasladarse a las Filipinas, llegando a Manila en junio de 1872, pasando embarcado al vapor Marqués de la Victoria, más tarde trasbordó a la corbeta Wad-Ras, buque destinado a la comisión hidrográfica de las islas, para proseguir en el levantamiento de las cartas pasó al cañonero Mindoro en marzo de 1873, en junio de 1874 se le otorgó el mando del cañonero Mariveles de estación en la isla de Mindanao en el apostadero de Pollock, participando en la ocupación de Boayan, demostrando sus muy buenas formas, entregó el mando en agosto de 1875, quedando en el mismo apostadero para terminar el alzamiento del plano del mismo puerto, al finalizarlo lo remitió a Madrid, recibiendo las Reales gracias de don Alfonso XII, continuo en sus aguas desempeñando diferentes comisiones, hasta febrero de 1876 por ser nombrado ayudante del convoy con tropas en la expedición a isla de Joló, participando en los combates de Panay, embarcando en agosto en el cañonero Mindoro, regresando para levantar las cartas en la zona de Tawi-Tawi, donde sufrieron varios encuentros con los piratas joloanos, llegando en algunos de ellos al cuerpo a cuerpo. Por su comportamiento aparte de otras condecoraciones se le ascendió a capitán de Infantería de Marina, un grado más que el ostentado en el Cuerpo General, pero sin antigüedad ni sueldo. Los típicos agradecimientos de la época.

Regresó al apostadero en febrero de 1877, fue destinado al mando de una compañía de infantería creada en Manila, para ser transportada a Cádiz de refuerzo a las tropas para combatir la insurrección del regimiento de Artillería en la península, saliendo el 10 de marzo y fondeando en la bahía, donde se le destino al departamento de Ferrol, en junio de 1877 pasó al monitor Puigcerda, trasbordando sucesivamente al vapor Ciudad de Cádiz, Isabel la Católica, cañonero Pelícano, fragata Carmen, corbeta Villa de Bilbao y fragata acorazada Vitoria, durante su embarco fue ascendido a teniente de navío el 8 de octubre de 1879, desembarcando en marzo de 1880 y destinado en abril seguido a las Filipinas fondeando en Manila el 14 de julio siguiente, para ocupar el puesto de ayudante del mayor del apostadero de Cavite, por la falta constate de oficiales tomo interinamente el mando en agosto consecutivo del cañonero Panay, al concluir su alistamiento fue destinado a la división del norte en la isla de Cebú, el 6 de septiembre se le otorgó en propiedad el mando, participó en varias acciones entre ellas la toma de posesión de la isla de Bongao, regreso a Manila entregando el mando de su buque, siendo nombrado auxiliar del jefe de la división del norte, en noviembre de 1882 paso como segundo de la goleta Sirena, destinada en Zamboanga isla de Mindanao, donde permaneció hasta abril de 1883, por concederle licencia de dos meses por enfermedad, para recuperarse se le prolongó un año pero en las mismas islas, al cumplirse elevo petición y se le concedió otro año sin sueldo.

Se reincorporó en agosto de 1887, siendo destinado a la capitanía del puerto de Manila, en enero de 1888 se le otorgó el mando del cañonero Calamianes, pasando a Puerto Princesa en la isla de La Paragua para hacerlo efectivo, saliendo con destino a la de Balabac, realizando diferentes comisiones sobre todo la lucha contra el contrabando sobre las islas Calamianes y La Paragua, al mismo tiempo efectuaba el levantamiento de cartas náuticas de la zona, al final quedó destinado en la última isla, habiendo realizado los planos de los puertos de Malanut y Nakonac, entregó el mando en agosto de 1889 por ser nombrado 2º secretario de la Comandancia General del Apostadero de Cavite, en octubre seguido fue nombrado 2º comandante de la Comisión de Marina de Subig, en la isla de Luzón, interinamente fue su comandante en junio de 1890, recibió la Real orden con su ascenso a teniente de navío de 1ª clase del 27 de diciembre de 1890 y con ella la orden de regresar a la península.

Al llegar se le destino a Ferrol como jefe del primer negociado de la secretaria de la capitanía general del Departamento, hasta recibir la Real orden del 7 de abril de 1892 nombrándole gobernador y comandante de la estación Naval de las Carolinas Occidentales y Palaos (este cargo estaba considerado como mando de mar) llego y tomo posesión en la isla de Yap el 16 de junio de 1892, se mantuvo alerta realizando navegaciones visitando todas las islas de su gobierno, sobre todo para enseñar bandera, pues eran varios los países que ante la dejadez del Gobierno les apetecía tomar parte o todo de ellas, entregó el mando el 23 de febrero de 1894 regresando a Manila y de aquí a Barcelona desembarcando el 19 de abril.

Desplazándose a su departamento de destino en Ferrol, destinado como secretario de la jefatura de Armamento del Arsenal, para en agosto seguido ser nombrado jefe del tercer negociado del Estado Mayor del Departamento, en julio de 1895 se le nombró segundo comandante de la fragata Almansa, no tomando el mando por no poder abandonar sus cargos, por ese error burocrático fue cesado en su cargo y mando al llegarle la Real orden del 22 de julio de 1895 otorgándole el mando del cañonero Pizarro. Aún así no lo pudo tomar, pues estaba comisionado como comandante de quilla de siete buques que se construían en Glasgow, a su regreso el 21 septiembre seguido lo tomo efectivo, pasando a formar parte de las fuerzas navales del cantábrico compuesta por el crucero Marqués de la Ensenada, los cañoneros, Hernán Cortés, Vasco Núñez de Balboa y el suyo, desempeñando diferentes comisiones sin dejar de lado la de guardacostas. Esta fuerza recibió la orden de incorporarse a la isla de Cuba al declararse la guerra contra los insurgentes, salieron de Ferrol el 14 de noviembre continuo con rumbo a San Vicente de Cabo Verde y directos a San Juan de Puerto Rico, pasando ya con órdenes del jefe de la isla el Cortés y Pizarro a punta Maysí, donde el 14 de diciembre al amanecer recibieron fuego, respondiendo al ataque hasta acallar a los insurrectos, continuo sus comisiones cubriendo desde Gibara a punta Maysí, por órdenes de su comandante en Baracoa.

El 24 de abril de 1896 recibió la orden para embarcar tropas en conserva del cañonero Alvarado con rumbo a Maraví, al llegar su compañero se quedó fuera, entrando el Pizarro, al encontrase a tiro de fusil de tierra recibieron un duro tiroteo, respondiendo el buque y su tropa, alcanzando un lugar donde poder fondear, al conseguirlo tuvo que hacer ciaboga, todo esto sin dejar de recibir y responder al fuego, momento en el que fue alcanzado Antón en la pierna izquierda, al mismo tiempo el timonel también caía herido de gravedad, a pesar de ello tomó la caña del timón logrando embocar la salida del puerto; al ver lo que ocurría el Alvarado abrió fuego ayudándole a poder salir de allí, desembarcando la tropa en las cercanías, al hacerlo se les fue comiendo terreno a los enemigos, finalizando el combate a las pocas horas, habiendo causado ciento cincuenta bajas y sufrido un muerto y veintisiete heridos, al verse libre entregó el mando a su segundo. El buque salió materialmente acribillado del puerto. Por esta brava acción se le concedió, la placa de 2ª clase de la Orden Militar de María Cristina en 1897 y el 18 de octubre de 1899 la Cruz de la Real y Militar Orden de San Fernando de 1ª clase. Permaneció un mes en el hospital de la Habana, encontrándose algo mejor recibió la orden de regresar a la península para su total restablecimiento.

En octubre seguido fue destinado como traductor-redactor al Depósito Hidrográfico. En marzo de 1897 fue nombrado ayudante de marina y capitán del puerto de Gibara en la isla de Cuba, al llegar tomo posesión de su cargo el 14 de abril, en la noche del 17 de agosto le llegó a noticia de haber sido atacado el poblado de Santa Rosalía, reunió fuerzas del ejército y se encaminó al lugar, realizó tal fuego que puso en fuga a los insurrectos, estos en su huida dieron fuego al poblado, pero lograron extinguirlo. Por Real orden del 8 de agosto de 1897 fue ascendido a capitán de fragata, pasando destinado como 2º comandante de Marina de la provincia de la Habana.

En 1898 se encontraba en el puerto el 15 de febrero, cuando saltó por explosión interna el acorazado de segunda norteamericano Maine, participando muy directamente en el salvamento de la dotación e intentar apagar el incendio, permaneciendo en la capital de la isla hasta ser entregada. Al regresar se encontró enfermo como otros muchos, por ello se sucedieron una serie de licencias hasta recuperarse totalmente, estando convaleciente por Real orden del 22 de febrero de 1901 se le concedió la Placa de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo, en noviembre de 1902 fue nombrado secretario de la Comandancia del Arsenal de Ferrol, al año siguiente fue comisionado a servicios en Madrid a las órdenes del jefe del Estado Mayor Central de la Armada, como otras tantas veces este organismo fue disuelto, por ello en agosto seguido quedo disponible.

La bajada de moral en la Corporación por todo lo sucedido, la falta de medios y sumando que sus antiguas heridas no le dejaban en paz por las molestias, en noviembre de 1903 decidió pasar a excedente forzoso, no por ello dejaba la Corporación, recibiendo la Real orden del 2 de mayo de 1908 con su ascenso al grado de capitán de navío.

Falleció en su ciudad natal (Ferrol) el 24 de octubre de 1908, contando con cincuenta y ocho años de edad, de ellos cuarenta y cuatro años, tres meses y ocho días de ejemplares servicios.

Entre las condecoraciones que poseía a parte las mencionadas estaban: 2 Cruz del Mérito Naval de 1ª clase con distintivo Rojo, Cruz al Mérito Naval de 2ª clase con distintivo Blanco, Medalla de Joló, Medalla de Cuba y Benemérito de la Patria.

Bibliografía:

Ceballos-Escalera y Gila, Alfonso de. Vizconde de Ayala, Ceballos-Escalera y Gila, Luis de, y Madueño y Galán, José María.: Los Marinos en la Orden de San Fernando. Ministerio de Defensa. Madrid, 2011.

Estado General de la Armada para el año 1873.

Estado General de la Armada para el año 1879.

Estado General de la Armada para el año 1893.

Estado General de la Armada para el año 1900.

Válgoma y Finestrat, Dalmiro de la. Barón de Válgoma.: Real Compañía de Guardia Marinas y Colegio Naval. Catálogo de pruebas de Caballeros aspirantes. Instituto Histórico de Marina. Madrid, 1944 a 1956. 7 Tomos.

Revista General de Marina. Un marino ilustre de ultramar: El capitán de navío don Manuel Antón e Iboleón (1850-1908) Cuaderno de noviembre 2010. Jaime Antón Viscasillas, alférez de navío (R S) descendiente.

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